¿A qué mujer, madresoltera, con un trabajo de sol a sol, luchando con el ingreso a la "edad madura", viéndoselas como ejemplo de una maestra de seis años, y en su sano juicio, se le ocurre que va a tener tiempo además de escribir un blog?
R/ A una que no está en "su sano juicio". A mí.
A cuatro semanas de lanzar con bombos y platillos el diván de palo, de enviar el enlace a los cuatro amigos que en mi imaginario podrían ser lo suficientemente curiosos como para querer saber las historias desvanecidas en el tiempo de esta mujer (refiérase al primer párrafo), el balance no puede ser más alentador... un seguidor! Bueno realmente una seguidora. ah, y una amiga que llamó y dijo: "qué es esa vaina de palo? se me perdió el enlace". A ellas, mil y mil gracias.... hacen que estar escribiendo al escondido de la jefa (a quien por cariño profundo le digo Gadafi), tenga sentido.
Y no es que esta mañana tenga menos trabajo. Es que Gadafi no está y tengo tristeza... No de esa que se une a la mamera existencial y dan ganas de salir corriendo. No. Es más una tristeza que da miedo. Es un dolor bonito que preferirías no estar sintiendo. El Puerto... aún es nítido el recuerdo de su voz preguntándome hace 16 años cuando éramos par adoletontos toreando hormonas: "¿cuánto se gana tu papá?"
- Perdón? (le preguntaría hoy).
- Tanto. (le contesté ese día).
Aún no tengo claro por qué me llega este recuerdo siendo lunes siete de marzo a las 11:00 a.m. (puede que a partir de hoy tenga cero seguidores, qué se le va a hacer).
El Puerto es, palabras más-palabras menos, el amor de mi primera vida. El "niño" del que me enamoré cuando estrenaba el enamoramiento (no el noviazgo). Era perfecto. Inteligente, buen sentido del humor, buena voz, buen polvo (esto último lo descubrí un jueves santo en el que el objetivo era confirmar si la gente se quedaba pegada o no. Después de ese jueves, nunca nos volvimos a presentar la empelotez).
Se me iban las horas oyéndolo cantar... y se me iban las noches escribiéndole a la imposibilidad de ese amor. No es que fuera un amor imposible en realidad, es que no queríamos estar juntos... yo necesitaba que fuera "imposible" para que la inspiración llegara a mis letras y él necesitaba que fuera "imposible" para poderse tirar a la profesora de música y luego a su cuñada. Era una imposibilidad por conveniencia.
Se me iban las horas oyéndolo cantar... y se me iban las noches escribiéndole a la imposibilidad de ese amor. No es que fuera un amor imposible en realidad, es que no queríamos estar juntos... yo necesitaba que fuera "imposible" para que la inspiración llegara a mis letras y él necesitaba que fuera "imposible" para poderse tirar a la profesora de música y luego a su cuñada. Era una imposibilidad por conveniencia.
Cuando crecimos me fui enamorando más... yo tenía un novio con el que pasé la etapa de la relación patológica, y el tenía mujeres por montón. Él iba a estudiar música y yo me iba de aquel pueblo blanco donde vivíamos a estudiar artes. (la distancia fue un ingrediente maravilloso). Me grabó un caset con canciones cantadas por él, y yo jugaba a que "cómo decirte" era para mí. Volaba a mis 18. Por cosas de la vida que aún no tengo claras en el caso de El Puerto, yo renuncié a las artes y me convertí en psicóloga, y él suspendió su música y se convirtió (creo) en sociólogo.
Y llegó el bache. Un mundo de años sordomudos a nuestra historia en los que sólo tengo parte de este lado. Algunos hombres, muchas camas, un matrimonio, dos bares, una venta de arte, hierba, licor, una hija, una separación, una especialización y dos tinieblos, son mis cuentas alegres (para mayor información vuélvase seguidor de eldivandepalo y en unos años podría conocer estas historias).
Y llegó el facebook. Parecía como si el tiempo se hubiera suspendido en el firmamento. Ahí estaba... sonriente, solitario, más radical de lo que me hubiera imaginado y con un dolor de patria que socavaba su corazón y su fe. Se me antojaba sin esperanza, abrumado, devastado por un país en el que ya no le existía nada de lo que soñaba. Para cuando llegó el período electoral de presidente de la república, su dolor se había convertido en ira y su desesperanza en desespero. Yo solo podía leer sus palabras cargadas de negro. ..."
Y llegó la paz. "
Hubo una mañana de luz intensa en la que la música volvió a su vida, le abrió las puertas a la posibilidad de creer. ..."Julieta, un abrazo en este nuevo año, espero que la pasaras muy bien con tu familia. Primero que todo que foto tan bella la de tu hija, me encanta esa sonrisa. Segundo, tengo tus escritos conmigo. Por fin en estas vacaciones conté con el tiempo de abrir cajas, sacar recuerdos, ver fotos y leer cartas, y entre ellas tus palabras. Tambien puede cantar y leer, y admirar la naturaleza y querer mucho a mi familia. Un poco como recuperar mis fundamentos. En fin, me encantaría verme con vos algún día no muy lejano y conversar, y vernos en el presente para saber si somos o no. Envíame tu dirección de casa, sacaré copias de tus poemas y escritos, y te enviaré cuanto antes los originales. Un beso y un abrazo amiga".(LFG).
Parecía que su dolor se atenuaba y la música lo aliviaba. Hasta esta mañana en que mi alma se quebró en pedacitos muy chiquitos cuando vi que El Puerto... Mi Puerto, invitaba a la gente a hacer "buenas críticas" en un artículo de Anncol. (¿Debería suponer que él siente algo muy similar cada vez que mi lado Furibista se hace sentir? ¿A partir de cuándo las creencias políticas duelen tanto?). Creo saber porque me llega ese nítido recuerdo siendo lunes siete de marzo a las 11:00 a.m. (ya son las 12:35 m).
"(julietaroseta aprovecha este cajón blanco para seguir divaneando)...Mi querido puerto... mi amado amigo... en qué noche desierta la luna te besa el alma... Veo borrosa tu imagen por esta mañana, no sé si estás loco, no sé si estoy loca... intuyo que el dolor como avalancha te lanzó a costas a las que temo, por las que polarizo mi lucha.... a las que trato de no mirar... yo también tengo cosas que contar-te, aunque presiento estamos en una divergencia muy gris y muy larga. Trato de imaginar tus días y horas durante los últimos 16 años y cómo todo tu tiempo se conecta con mis lágrimas de esta mañana.
No quiero desconocerte... no quiero imaginar tus días sin aprehenderme el contexto de las noches. Necesito saber-te... necesito entender-te...
Voy a pensar-quiero creer que no envías mis escritos porque no estás del todo seguro de querer ser quién te empeñas en ser ahora y que de alguna manera entre esas letras encuentras un aliento de ayer.... Sigue buscándote, yo sé que la vida nos va a regalar una buena tarde, una buena noche, un buen vino y todos los vicios que queramos. (JulietaRoseta)".
No quiero desconocerte... no quiero imaginar tus días sin aprehenderme el contexto de las noches. Necesito saber-te... necesito entender-te...
Voy a pensar-quiero creer que no envías mis escritos porque no estás del todo seguro de querer ser quién te empeñas en ser ahora y que de alguna manera entre esas letras encuentras un aliento de ayer.... Sigue buscándote, yo sé que la vida nos va a regalar una buena tarde, una buena noche, un buen vino y todos los vicios que queramos. (JulietaRoseta)".